viernes, 11 de febrero de 2011


La creación del caos posee nueve momentos no secuenciales. El número nueve alquímicamente corresponde a lo acabado pero imperecedero en la magnitud de la memoria cósmica. Cada momento es concebido independientemente respecto a los otros. La creación consta de siete momentos de sombras y dos momentos de luz. Lo lumínico predomina en parte debido a que sólo basta un haz fotónico para romper los límites planos de la oscuridad. Con el paso de ésta a sombras va ascendiendo el color, los tonos texturizados, densos y opacos son transmutados en superficie brillante. Los nueve momentos al no poseer secuencialidad pueden ser ensamblados al azar en infinitas ecuaciones que no exigen orden o correlación, de ahí se deduce como principio que todo acto creador encierra y libera el caos; también contiene la posibilidad de la destrucción que culmina en el aniquilamiento de las formas. Por consiguiente, la primigenia únicamente deja entrever algunas diminutas fisuras de ese universo anterior que antecedió a la era de la predegestinación.

1 comentario:

  1. Estimado Rota - vista Excelente tu caos, juicioso empeño en el desempeño....aparece que hay planes bellos para este mes que es nuestro aniversario. Te esperamos.

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